La plata, usada durante miles de años en orfebrería, es un material muy apreciado a lo largo de la historia; desde los tiempos en que los vikingos habitaban la península escandinava.


La plata es un metal precioso que se ha utilizado en orfebrería desde hace más de 4000 años y que nunca pasará de moda, por lo que no es de extrañar que la mayoría de las piezas Trollbeads sean fabricadas en este material. Esta tradición se remonta a la Escandinavia de la era vikinga, cuando los grandes vikingos del norte fabricaban montones de joyas en plata, entre los que se incluyen brazaletes y collares. Trollbeads son pequeñas muestras de arte en las que las técnicas antiguas se entremezclan en equilibrio con técnicas más novedosas.

MATERIAL

La plata es uno de los elementos de la naturaleza, un metal flexible más blando que el oro y que se puede pulir hasta conseguir un brillo parecido al de un espejo. Su brillo característico se debe a que es un material que refleja muy bien la luz.

Las piezas de Trollbeads son fabricadas en Plata de Ley y contienen un 92,5% de plata pura y un 7,5% de otros metales, mayormente cobre. Por eso, todas las piezas Trollbeads de plata llevan el sello “LAA925s”. LAA significa Lise Aagaard y 925s es la garantía de que el material usado está compuesto por, al menos, un 92,5% de Plata de Ley. Si no se mezclara la plata con otros metales, sería demasiado blanda para trabajarla, y además no se oxidaría.

Fabricación en Plata

Los beads de Plata de Ley Trollbeads están fabricados a mano y rematados con preciosos detalles fuera de lo común. Algunos de los diseñadores prefieren trabajar con cera, mientras que otros prefieren técnicas más avanzadas, como puede ser la digitalización. Una vez diseñadas, usamos la técnica del cire perdue o cera perdida, que ya se viene usando desde hace alrededor de 3000 años. Este método nos permite reproducir en los metales preciosos los pequeños detalles realizados en cera.

Cuando utilizamos la técnica cire perdue para diseñar todos nuestros charms, o beads, de plata, realizamos primero el diseño en cera roja, a partir del cual hacemos un molde para la pieza. Una vez lo tenemos, derretimos en un recipiente la plata y la vertemos en el molde hasta cubrirlo. Cuando la plata se ha solidificado, introducimos el molde en agua para que se desintegre y extraemos el bead, que se verá completamente negro. Le damos un baño de ácido para blanquear y, cuando se haya enfriado, aclaramos y pulimos.



OXIDACIÓN

En Trollbeads usamos la oxidación para crear contrastes y darles un aspecto característico a nuestros beads de plata. El proceso que usamos es similar al que causa el aire en la plata en cualquier joya que se deja abandonada, solo que acelerado. La oxidación nos ofrece un mundo de posibilidades a la hora de diseñar los beads y aporta profundidad y un look único en las piezas.

Para ello, añadimos un baño de una solución oxidante que hace que los beads se vuelvan negros sin dañar su superficie. Luego, lo pasamos por una pulidora, excepto por las dobleces y las esquinas, donde la máquina no llega. De esta manera, la superficie queda brillante en contraste con las zonas que quedan sin pulir, lo que proporciona el look característico Trollbeads a las piezas. Y voilá, ya tenemos nuestro nuevo bead.