La zirconita posee el aspecto, tacto y acabado lujosos del diamante… sin el susto al pasar por caja.


La zirconita es una piedra preciosa creada por el hombre. En la década de los 70, la demanda de diamantes se disparó y el mundo de la joyería tuvo que buscar una alternativa. Aunque la zirconita fue inventada originalmente para aplicaciones láser, a comienzos de los años 80 la gente comenzó a apreciar su potencial debido al parecido con el diamante. Hoy en día, la zirconita es utilizada por joyeros de todo el mundo, ya que ofrece el acabado del diamante a un valor más reducido.

MATERIAL

La zirconita es la gema más parecida al diamante que existe, y está hecha de óxido de zirconio, magnesio y calcio. Es algo más pesada y menos dura que el diamante, según la escala de dureza de las piedras preciosas, y se puede tallar con formas similares. La diferencia es que, cuando la miras de cerca, la zirconita refleja muchos más colores que el diamante.

Técnicas artesanales

Los beads de cristal con zirconitas están hechos a mano y diseñados con mucho detalle. Una vez que tenemos el cristal al rojo vivo, se forma en el eje del torno una lámina fina de cristal donde colocamos con cuidado la zirconita. Cuando todas las zirconitas están colocadas en la pieza, las tapamos con una nueva capa de cristal transparente para encapsularlas.

Al utilizar este tipo de cristal, las zirconitas se ven a través del bead y, al mismo tiempo, podemos disfrutar de la forma en la que los rayos del sol juegan y reflejan sus colores en ellas. El resultado es una pieza única, con un brillo que parece cobrar vida con cada vuelta.